El camino de formación de un jugador de tenis
Cuando pensamos en formar a un jugador de tenis, solemos imaginar trofeos, rankings y grandes estadios. La realidad es otra: el proceso empieza con los primeros golpes de raqueta —a los 5 o 6 años— y recorre un camino largo que moldea tanto al atleta como a la persona.
Para explicar mejor este recorrido, comparto algunas de las preguntas que más me hacen familias y entrenadores, con respuestas basadas en mi experiencia de más de 20 años entrenando en academias de España, en México como director técnico del Centro Nacional de Tenis de Chiapas, y como director técnico en la Federación de Guatemala.

Entrevista: claves para el desarrollo de un jugador de tenis
¿Cuál es la edad ideal para empezar en el tenis?
No existe una edad mágica, pero las principales guías y consensos recomiendan iniciar entre los 5 y 7 años. En esas edades el objetivo no es formar campeones, sino desarrollar coordinación, motricidad, equilibrio y, sobre todo, disfrutar del juego.
La Federación Internacional de Tenis (ITF), en su programa Play & Stay, promueve el uso de pelotas rojas y pistas adaptadas para facilitar un aprendizaje progresivo. Este enfoque ha transformado la enseñanza en la última década.

Clave del entrenador: Ganar ≠ Progresar.
Regla de oro para familias: Disfrute + hábitos + paciencia.
¿Qué es lo primero que debería buscar una familia en una academia?
Un ambiente positivo, divertido y seguro. El niño debe salir de la pista con ganas de volver. Una buena academia no acelera etapas: respeta el ritmo de desarrollo y se centra en formar personas, no solo tenistas.
¿Cuáles son los errores más comunes en la formación temprana?
El principal error es confundir ganar con progresar. Competir demasiado pronto puede dar resultados inmediatos, pero a los 14–15 años muchos jugadores pierden motivación o se estancan en su desarrollo.
Otro error es la especialización temprana. La American Academy of Pediatrics (2019) sugiere que practicar varios deportes en la infancia mejora la coordinación y reduce lesiones. Se nota cuando llega un niño que probó otros deportes frente a otro que solo ha jugado al tenis: suelen mostrar más coordinación, mejor coordinación ojo-pie (p. ej., si han practicado fútbol) y mejor control del bote (si han practicado baloncesto). Todo suma.
¿Es mejor ganar torneos desde pequeño o aprender fundamentos?

Los fundamentos están por encima del resultado inmediato. Ganar un sub-10 no garantiza nada; lo importante es construir una base sólida de técnica, táctica y hábitos. Cada niño tiene su proceso de maduración y aprendizaje, y hay que respetarlo.
En mi enfoque, priorizo el aprendizaje hasta categoría cadete/júnior. A partir de ahí, si el objetivo es la competición, sí conviene empezar a dar a los resultados la importancia instrumental que tienen: un ranking puede permitir entrar en torneos que acercan —o alejan— los objetivos. Antes de esa edad, suele ser contraproducente: pocos jugadores están suficientemente maduros.
¿Qué papel tienen los padres en el proceso de formación?
Son un apoyo esencial, pero deben aprender a ser espectadores y no entrenadores. Un padre que exige demasiado o que vive a través del resultado de su hijo puede romper la motivación del jugador. El rol ideal es acompañar, motivar y confiar en el entrenador. Son una parte muy importante, sin ellos el desarrollo seria imposible, pero deben asumir el rol que les toca y aprender a confiar en el desarrollo, tener una vision a largo plazo es lo mas complicado con lo que me he encontrado en el trato de los padres. He vivido situacion subrealistas como en Mexico un padre trajo a su hijo una semana y como vio que no se le daba bien le quito de las clases, este es un caso exagerado por solo darle al niño una semana de margen cuando al niño le encantaban las clases, pero se repite con mucha frecuencia cuando a ojos de los padres no avanzan como ellos creen que deberían avanzar.

¿Qué diferencia hay entre entrenar a un niño de 8 años y a un joven de 16?
Todo. A los 8 años el tenis es un juego: desarrollamos habilidades básicas y fomentamos el disfrute, a esas edades y edades mas tempranas lo mas importante es la diversion y el desarrollo de las habilidades fisicas basicas, estamos creando unos hábitos deportivos independientemente de la disciplina deportiva que posteriormete quiera desarrollar el alumno. A los 16 ya hablamos de preparación física específica, torneos internacionales y toma de decisiones tácticas. La carga de entrenamiento también aumenta: un sub-16 puede entrenar 15-18 horas semanales, mientras que un sub-10 rara vez debería superar las 6-8.
¿Qué importancia tiene la preparación física en las primeras etapas?

La preparación física es clave, pero debe adaptarse. En las primeras edades hablamos de coordinación, agilidad, saltos, velocidad corta, un trabajo de fuerza adaptado, esto ha cambiado mucho y los estudios recientes demuestran la importancia del trabajo de fuerza desde cualquier edad pero evidentemente de la manera adecuada. El trabajo de fuerza con cargas se introduce más adelante, generalmente a partir de los 14-15 años, siempre supervisado y progresivo (Bompa & Buzzichelli, Periodización del Entrenamiento Deportivo, 2018).
¿Cómo se mantiene la motivación en el largo plazo?
Variando los entrenamientos, adaptando objetivos y celebrando los pequeños avances. Un jugador que solo entrena para “ganar” se desgasta rápido. Un jugador que entrena para mejorar cada día puede sostenerse en el tiempo. Todo esto es la teoria y es lo mas difícil de conseguir, vivimos en un pais que es un referente mundial a nivel de campeones y campeonas, llevamos décadas siendo de los mejores del mundo y ademas nuestros campeones y campeonas generalmente han sido muy precoces por lo que parece que sin con 17 años no has ganado un grand slam no puedes ser tenista, pero la realidad no es esa, la realidad es que como en todos los ámbitos de la vida hay buenos profesionales y algún genio y creemos que todos pueden ser genio cuando eso es imposible, un Nadal, Alcaraz o Garbiñe son la excepción, en ningún caso la regla.
¿Qué rol juega la competencia internacional en la adolescencia?
A partir de los 14-15 años, los torneos internacionales empiezan a ser un buen termómetro. No porque el ranking juvenil sea decisivo, sino porque exponen al jugador a diferentes estilos de juego, superficies y culturas. Eso amplía la experiencia competitiva y prepara para un posible salto al profesionalismo.
¿Qué mensaje le darías a un niño que sueña con ser profesional?
Que disfrute del camino. Ser profesional es posible, pero requiere paciencia, esfuerzo y un amor enorme por el tenis. No se trata solo de talento: la constancia y la disciplina son las verdaderas claves.
Una visión a largo plazo
Formar a un jugador de tenis no es un sprint, es una maratón. Cada etapa —sub-10, sub-12, sub-14, sub-16— tiene objetivos propios y aprendizajes únicos. Acelerar o saltarse etapas es uno de los mayores riesgos.
En los próximos artículos de este blog iré desglosando, paso a paso, cómo debe ser ese proceso: desde el mini-tenis con pelotas rojas, naranja y verdes, hasta la planificación de un jugador en etapa universitaria o profesional.
Mi experiencia a lo largo de todos estos años me ha enseñado una verdad fundamental: el tenis forma personas tanto como forma atletas. Ese será el hilo conductor de esta serie, y la invitación a todos los padres, entrenadores y jugadores que me lean es clara: pensemos siempre en el largo plazo.
Bibliografía breve citada:
- International Tennis Federation. (2007). Play & Stay Campaign. ITF.
- American Academy of Pediatrics. (2019). Sports Specialization and Intensive Training in Young Athletes. Pediatrics, 143(6).
- Bompa, T. & Buzzichelli, C. (2018). Periodización del Entrenamiento Deportivo. Paidotribo.
